Obstáculos a superar para nuestro desarrollo personal:

Emocionales - Conductuales - Exógenas

emocionales: La Culpa - La Vergüenza - El Miedo

La Culpa

Así como el amor

es la fuerza más bella y nos acerca a la felicidad,

la culpa es la más nos aleja de ser felices al ser una carga pesada permanente que nos llena de emociones negativas,

desgasta nuestra psiquis y nuestro cuerpo.

Nos lleva a buscar el castigo y no permite enfocarnos en nosotros mismos,

en lo que nos brinda alegría y nos hace felices.

No nos carguemos de más culpas. Obremos de modo correcto y demos lo mejor de nosotros cada vez que podamos.

No habrá remordimientos si actuamos de ese modo.

Librémonos de culpas contraídas reparando y compensándolo con arrepentimiento,

y busquemos el perdón

por los errores que hemos cometido como seres humanos que somos.

Y prometamos y trabajemos para no volver a repetirlos.

La Vergüenza

 ¿Cuántas veces nos hemos lamentado de no haber hecho determinadas cosas por temor al ridículo o a lo que nos dirán?

¿Hemos reprimido impulsos por miedo al rechazo o a que puedan juzgarnos?

¿Nos hemos callado opiniones fundadas por no querer incomodar o sólo por pasividad propia?

¿Cómo nos hemos sentido en esos casos?

Seguramente frustración, enojo e impotencia y ningún sentimiento positivo. 

La timidez nos aísla en nosotros mismos y no permite que emerja nuestro potencial. Y nos ahogamos aún queriendo despegar.

Superemos la vergüenza al perder esos miedos ya que la mayor parte son solo fantasías propias nuestras, y expresémonos con libertad. Con respeto, nos devolverán respeto además de solidaridad.

Y practiquémoslo ya que la práctica nos levantará la confianza y la superaremos cada día.

El Miedo

Llamado también temor a lo incierto o a lo desconocido, el miedo nos paraliza y es la fuerza más refrendadora de nuestras acciones. Elegimos no llevar a cabo nuestros geniales proyectos, anhelos o deseos por los miedos al fracaso; o solo, por el miedo al cambio mismo. Preferimos quedarnos en nuestra zona de confort siendo nuestros propios prisioneros.

Siempre podrá haber fracasos si emprendemos algo. Pero, no hay fracaso ni arrepentimiento mayor que el no haberlo intentado y quedarnos varados con dudas y frustraciones. 

Planifiquemos nuestros proyectos a conciencia, con conocimiento, tesón y paciencia. Sopesemos sus pros y sus contras. Simulemos situaciones críticas para evaluar su solidez. Eso nos dará la certidumbre y la confianza necesaria, y hará que nuestros miedos decaigan progresivamente y alcancemos el éxito en lo que elijamos emprender.

conductuales: El Abandono - La Ansiedad - Los Extremos

El Abandono

 El desgano, el dejarse estar, sólo nos conducirá a estados de desánimo cada vez más profundos, hasta llegar a la depresión y al abandono total de nuestra persona, y de todo lo que nos rodea.

Cambiemos nuestra actitud. Comencemos a resolver esos quehaceres pequeños o grandes que hemos postergado para algún otro momento, y todo se reacomodará.

Y resurgiremos cada día y nos sanaremos no importa cuáles sean las circunstancias, cuán duro haya sido la caída, o cuán profundo el dolor que nos haya llevado al estado de abandono.

La Ansiedad

La impaciencia o la desesperación por conseguir algo de modo apresurado y urgente, no es el mejor modo de conducirnos; y podría llevarnos, tal vez, a tropiezos irreparables en nuestra vida.

"El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.": Lao-Tse.

Por metafísica, sabemos que debemos precipitar aquello que deseamos, y sabremos cómo actuar, cuando llegue el momento oportuno.

Los Extremos

La ambición extrema o codicia, no nos llevará a un estado de prosperidad que perdure. Más bien, bordearemos la ruina en la generalidad de los casos.

Y a la mayoría de nosotros, una persona avara, nos causa rechazo íntimamente. El avaro no es generoso con los demás, pero tampoco lo es con uno mismo. No solo en términos monetarios, sino en todos los aspectos de su vida.

Por otra parte, evitemos caer en excesos de comidas y bebidas. Una dieta balanceada y sana nos dará la vida saludable y equilibrada que necesitamos.

Es sano tener ambiciones y es sano contar con ahorros que nos darán seguridad y un mejor porvenir. Evitemos los extremos, y para ello, mimémonos. No hay mejor estímulo ni remedio para cuidarnos que el amor hacia uno mismo. 

exógenas: Personas Tóxicas - Ambientes Hostiles - Circunstanciales

Personas Tóxicas

 Aprendamos a distinguir a las personas tóxicas de aquellos que no lo son.

A las primeras las podemos englobar en psicópatas, y solo somos simples instrumentos de sus conveniencias. Otros tóxicos suelen ser los autoritarios, los egoístas faltos de empatía, los resentidos, los envidiosos, los misóginos, los frustrados constantes, etc.

No modifican ni reparan sus conductas.

¿Cómo reconocerlos?

Nos ocupa demasiado tiempo y atención. Su presencia en nuestra vida nos atormenta y nos erosiona; o nos hiere sin considerarnos. 

Es mejor apartarnos de ellos para evitarnos deterioros.

A las malas conductas transitorias, les daremos nuestra comprensión y compañía, y nos devolverán con amor lo que hacemos por ellos.

Ambientes Hostiles

   Apliquemos el mismo concepto señalado para las personas tóxicas. Ambientes opresivos, autoritarios, de competencias desleales; faltos de cooperación en grupos y coordinación entre ellos; jefes abusivos, despóticos y descalificadores; personal desmotivado. Ningún ente, organismo o empresa tendrá éxito en lo que persigue si las cualidades predominantes son las enumeradas anteriormente. Las personas motivadas, desarrollarán todo su potencial y darán lo mejor de sí mismas con altas contribuciones para el ámbito en el que se desempeñan; y se generará un circuito virtuoso ascendente de satisfacciones y beneficios recíprocos.

Si existe un buen ambiente, y somos nosotros los que no nos sentimos cómodos y no rendimos como sabemos hacerlo; es probable que nuestra autoestima se encuentre en una espiral en bajada. Solo volvamos a confiar más en nosotros mismos y los resultados llegarán casi de manera inmediata.

Circunstanciales

En el ideograma chino,

crisis se interpreta:

Crisis-Oportunidad.

Einstein decía que de las crisis nacen las ideas creativas,

las innovaciones y las genialidades.

No nos sumerjamos

y quedemos impávidos y sintiéndonos víctimas involuntarias de la crisis.

Sabemos que el universo

es cíclico.

Y los ciclos Crisis-Prosperidad se suceden indefinidamente.

Si nos encontramos

en una crisis,

seguramente lo que sigue será una época de prosperidad.

Planifiquemos

para cuando ésta llegue,

y busquemos el modo de sortear la crisis explorando nuevas oportunidades.

Y preparémonos para esa inmensa prosperidad que vendrá.

Ser Lider | Desarrollo Personal
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